La gamificación se está consolidando como una de las herramientas más eficaces para impulsar la reducción del desperdicio alimentario. En Ostras queríamos comprobar si una dinámica competitiva podía aumentar el rescate de alimentos y ayudar a supermercados a reducir su merma alimentaria.
Con una mecánica sencilla de gamificación y un incentivo de solo 100 €, conseguimos aumentar la actividad de la comunidad, generar más rescates y reactivar usuarios durante dos semanas de campaña.
Caso de éxito: gamificación para reducir el desperdicio alimentario
¿Puede una competición cambiar el comportamiento de compra?
En Ostras llevamos tiempo defendiendo una idea muy simple: cuando los incentivos están bien diseñados, las personas cambian su comportamiento.
No basta con ofrecer descuentos.
No basta con lanzar una campaña.
Hay que conseguir que los usuarios vuelvan a abrir la aplicación, participen, interactúen y, sobre todo, rescaten más alimentos antes de que terminen desperdiciándose.
Para comprobar hasta dónde podía llegar este efecto, decidimos lanzar nuestro primer gran experimento de gamificación.
Así nació:
La Copa Ostras 2026.
El Reto
Coincidiendo con las dos últimas semanas del Mundial, transformamos la experiencia habitual de Ostras en una competición para incentivar el rescate de alimentos próximos a caducar.
Durante catorce días, todos empezaban desde cero.
Los cinco usuarios que consiguieran más puntos rescatando productos próximos a caducar ganarían una tarjeta regalo Carrefour de 20 €.
Pero el verdadero premio no era económico.
Era comprobar si una mecánica competitiva podía generar un cambio real en la actividad de la comunidad.
La mecanica de la competición
La competición se desarrolló entre el 6 y el 19 de julio de 2026.
Los puntos se obtenían rescatando alimentos próximos a su fecha de caducidad.
Cuanto más cerca estuviera el producto de caducar, más puntos recibía el usuario.
De esta forma conseguíamos que la competición estuviera alineada con el objetivo principal de Ostras: rescatar primero los productos con mayor riesgo de desperdicio.
El sistema estaba diseñado para incentivar el rescate de los alimentos con mayor riesgo de desperdicio.
Los Resultados de la campaña
Los resultados superaron nuestras expectativas.
Comparando el periodo de la campaña con las dos semanas anteriores, observamos mejoras prácticamente en todos los indicadores principales:
- +41,5 % en productos rescatados.
- +36,8 % en puntos generados.
- +32,7 % en productos rescatados por usuario.
- +16,1 % en usuarios activos diarios.
- +6,7 % en usuarios que realizaron rescates.
Más allá del crecimiento, el dato más interesante fue otro.
Los usuarios no solo participaron. Participaron de forma más eficiente, buscando rescatar productos con mayor puntuación y adaptando su comportamiento a las reglas de la competición.
Eso confirma que la gamificación no incrementó únicamente la actividad, sino también el valor de esa actividad.
¡La comunidad respondió!
La respuesta no se limitó a la aplicación.
Durante toda la campaña también vimos un incremento en la interacción dentro de Instagram.
Respecto al periodo anterior:
- el alcance de las publicaciones aumentó notablemente;
- las visitas al perfil crecieron más del 160 %;
- la actividad total del perfil aumentó más del 115 %;
- las publicaciones relacionadas con la Copa Ostras se situaron entre los contenidos con mayor número de visualizaciones e interacciones.
Además, algo que nos alegró especialmente fue el tono de la conversación.
Los comentarios dejaron de centrarse en pedir nuevos premios para convertirse en mensajes de participación, entusiasmo y apoyo a la iniciativa: «Reto aceptado», aplausos, emojis de ostras y usuarios animándose entre sí.
Cuando una comunidad empieza a apropiarse de una dinámica, deja de ser una promoción para convertirse en una experiencia.
La competición demostró que una estrategia de gamificación bien diseñada puede incrementar tanto el rescate de alimentos como la participación de la comunidad.
Aprendizajes del caso de éxito
La Copa Ostras nos dejó varios aprendizajes importantes.
La competición funciona.
Los rankings, los objetivos compartidos y un tiempo limitado generan un fuerte efecto de activación.
Los incentivos no necesitan ser enormes.
Con un presupuesto reducido conseguimos movilizar significativamente la actividad de la plataforma.
No fue el importe del premio lo que marcó la diferencia.
Fue la experiencia de participar.
La gamificación cambia comportamientos.
Los usuarios no solo rescataron más productos.
También priorizaron aquellos con mayor riesgo de desperdicio porque el sistema de puntos recompensaba precisamente esa acción.
Es decir, la mecánica ayudó a alinear el comportamiento del usuario con el impacto que Ostras busca generar.
Esto tiene un enorme potencial para cualquier estrategia de reducción de merma en supermercados.
¿Por qué esto es relevante para supermercados y marcas ?
Aquí es donde creemos que está el verdadero potencial.
Las estrategias de gamificación permiten a supermercados y marcas incentivar comportamientos concretos sin depender únicamente de descuentos tradicionales.
La Copa Ostras demuestra que una plataforma de incentivos bien diseñada puede movilizar a una comunidad de consumidores hacia un objetivo concreto.
Hoy ese objetivo ha sido rescatar alimentos.
Mañana puede ser descubrir una nueva marca.
Visitar una tienda.
Probar un producto.
Canjear un incentivo.
O participar en una campaña de fidelización.
No hablamos únicamente de descuentos.
Hablamos de la capacidad de activar comportamientos.
Y esa es precisamente la infraestructura que estamos construyendo en Ostras.
Para supermercados, reducir la merma alimentaria no consiste únicamente en vender productos próximos a caducar.
También implica conseguir que los consumidores los descubran y los compren.
Ahí es donde una estrategia basada en gamificación puede marcar la diferencia.
Conclusión
La Copa Ostras comenzó como una campaña para hacer más divertida la lucha contra el desperdicio alimentario.
Terminó convirtiéndose en la demostración de que una mecánica de gamificación sencilla puede generar un cambio medible en la actividad de una comunidad.
Más rescates.
Más participación.
Más interacción.
Y, sobre todo, una comunidad más implicada en la misión de reducir el desperdicio alimentario.
Este es solo el primero de muchos experimentos que queremos compartir.
Porque creemos que el futuro de la sostenibilidad también pasa por diseñar mejores incentivos.
¿Quieres conseguir estos resultados en tu supermercado?
La Copa Ostras demostró que una mecánica sencilla puede movilizar a los consumidores, aumentar el rescate de alimentos y generar cambios reales en el comportamiento de compra.
Si gestionas un supermercado o una marca y quieres descubrir cómo utilizar gamificación e incentivos para reducir la merma alimentaria y activar a tus clientes, podemos ayudarte.
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Sobre Ostras
Ostras es una plataforma que ayuda a supermercados y marcas a reducir el desperdicio alimentario mediante incentivos, gamificación e inteligencia de datos. Nuestro objetivo es transformar productos próximos a caducar en oportunidades de ahorro para consumidores y comercios.
